Apellido poco frecuente, procedente de la dignidad eclesiástica de racionero, "prebendado que tenía ración en una iglesia catedral o colegial".

    Caballeros de este linaje probaron su nobleza en las Ordenes de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.

 ArmasEn campo de oro, dos llaves, de sable.

 

 

  BIBLIOGRAFÍA: Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica de Vicente de Cadenas y Vicent. Diccionario de apellidos españoles de Roberto Faure, María Antonia Ribes y Antonio García.